Por Enrique López de los Ríos

El desafío 93/100

El pensador. Auguste Rodin. 1880

¿Qué opinas? ¿Qué habrá querido mostrar Auguste Rodin, cuando esculpió ‘El Pensador’? ¿Un ser pensando en respuestas o en preguntas?

Aunque no hay manera de saberlo, aquí va mi reflexión. Su cuerpo se ve tenso, como si se enfrentara una duda profunda. Un conflicto existencial. En búsqueda de la pregunta correcta, que antecede a la solución correcta.

En ventas, en coaching, en inteligencia artificial y en la vida misma, la clave es formular la pregunta ortogónica o correcta (ortos: correcto). 

Aquí te dejo, estimado lector, algunas frases sobre la importancia de formular buenas preguntas… que seguramente a Rodin le pasaron por la cabeza.

– La pregunta antecede a la solución.

– Cuando supe la respuesta, cambió la pregunta.

– Hay preguntas que no son para responder.

– La pregunta ortogónica busca perspectiva, no respuesta.

– El que no pregunta, no avanza. 

– Mi talento es ser curioso.

– Pregunta desde el corazón y la respuesta vendrá del corazón.  

– La reina de las preguntas: ¿Para qué?

– No todas las preguntas, son para responderse.

– ¿Necesitas tener todas las respuestas?

– Sabes que es buena la pregunta cuando duele y te deja sin aliento

– ¿Me repite la pregunta?


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Un comentario

  1. No es un pensador que busca respuestas en el exterior, sino alguien que está a punto de recordar quién es en esencia. Está en el umbral de la consciencia, justo en ese instante previo a la revelación, donde el pensamiento deja de ser un proceso mental y se convierte en un acto de conexión con el Todo.

    Por eso está en una posición casi de meditación activa, como si el siguiente pensamiento fuera a romper los muros de su ignorancia y abrir las puertas de su alma.

    Está pensando ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Es la eterna búsqueda de la identidad, de comprender qué es lo que verdaderamente mueve al ser humano más allá de lo material.

    Su cuerpo fuerte y musculoso representa el poder, pero su postura encorvada, cerrada sobre sí mismo, sugiere humildad y vulnerabilidad. Es la lucha interior entre el ego que quiere dominar el mundo y el alma que busca la verdad.

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