
Cómo cualquier juego serio la vida se divide en 2 cuartos del primer tiempo, un espectáculo de medio tiempo y dos cuartos del segundo tiempo.
Enrique López de los Ríos
En el primer cuarto te formas.
En el segundo, produces.
Llega la pausa del medio tiempo y te tomas un respiro para reinventarte. Nada está perdido aún.
Para el tercer cuarto tu propósito es trascender.
Para el cuarto y último, te despojas de lo terrenal -nada te vas a llevar- y te entregas a Dios.
Durante todo el juego, incluso antes y después, tu propósito es ser feliz y amar.

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